Cómo funcionan los programas que aumentan los seguidores en la red

Los seguidores que puede tener un personaje público en Twitter o un video en YouTube, no siempre reflejan la realidad. Cada día, los sitios dedican gran parte de su tiempo a filtrar a los llamados “usuarios falsos”, generados por sistemas llamados bots, programas automatizados que generan suscripciones ficticias, aumentando así la notoriedad de alguien en la red. Desde figuras mediáticas, como Pocoyo, a quienes en el último mes se le removieron más de 190 millones de visitas duplicadas de su portal de videos, hasta la política, donde el actual Presidente Enrique Peña Nieto fue sorprendido aumentando en más de 200 mil seguidores su cuenta de Twitter, usando seguidores falsos.

Esta semana, la polémica sobre los falsos seguidores se centró en el youtuber chileno más exitoso: el publicista Germán Garmendia, quien creó HolaSoyGermán, según YouTube, el sexto canal con más suscripciones del mundo. Más de 10 millones de usuarios inscritos pueden ver los monólogos humorísticos que realiza sobre temas triviales, semanalmente.

Sin embargo, un youtuber mexicano acusó en la semana que Garmendia manipuló las cifras. El usuario dijo haber descubierto un par de videos del publicista en que se veía un pantallazo de su computador usando tres sitios que identificó como bots. Aunque Garmendia desestimó las acusaciones, la polémica se instaló en la red. ¿Qué son los bots? ¿Cómo funcionan? ¿Son legales?

Trabajo automático

En general, un bot es un término acuñado para cualquier programa hecho para realizar una tarea de forma automatizada en internet. Hay bots que suben información a Twitter apenas ocurre un hecho, por ejemplo, temblores o información climática.

Pero también existen robots digitales que buscan inflar la popularidad de un sitio o persona, ya sea generando visitas falsas al hacerse pasar por un usuario real o generando suscripciones fraudulentas. Una vez conectado a la cuenta, YouTube carece de sistemas como el captcha, que obliga al usuario a digitar números y letras especiales, precisamente, para evitar que programas remotos creen cuentas. “Su principal objetivo es generar un aumento exponencial en algún indicador de interacción, como reproducciones, menciones en Twitter, comentarios en Facebook, etc.”, explica Cristián Labarca, director de Proyectos de la agencia Bowl.

Como se trata de sistemas que rozan la ilegalidad, no es fácil acceder a ellos. La mayoría se radica en foros especializados o sitios de ventas como eBay o Mercado Libre.

Los precios que cobran pueden ir desde los 10 dólares por generar 100 seguidores, hasta más de mil dólares, por un millón de visitas.

¿Pero puede un bot convertir a un usuario anónimo en una estrella de internet?

Para Labarca, no es tan sencillo. “Puede ser efectivo por poco tiempo, porque los sitios y aplicaciones bloquean estos programas al detectarlos”, dice. Además, pasar de cien a un millón en pocas semanas puede levantar sospechas. YouTube, por ejemplo, investiga y clausura cuentas si encuentran evidencia de fraude.

El negocio de ser popular

Lo anterior sucede porque en su modelo de negocios, los youtubers reciben dinero por avisos colocados en sus videos. Mientras más visitas tenga, se presume que más gente vio el aviso, por lo que el pago es mayor.

Las ganancias de un youtuber dependen del tipo de trato al que llega con la compañía, que ante el éxito del usuario le ofrece ser “partner”. El acuerdo depende siempre de las características del canal, pero por regla general se comienza ganando un tercio de centavo de dólar por cada visita generada al mes. El sitio http://www.socialblade.com, que lleva estadísticas de todos los canales de YouTube, estima las ganancias de HolaSoyGermán, quien tuvo 70 millones de visitas en los últimos 30 días, en unos mil dólares diarios, es decir, unos 15 millones de pesos mensuales, cifra que, incluso, podría ser más alta.

Por eso cuando YouTube nota alguna irregularidad, realiza auditorías para detectar conductas ilegales. Así lo hizo a fines del año pasado, cuando eliminó más de 2,5 mil millones de visitas infladas artificialmente de miles de usuarios, incluyendo canales de sellos como Universal y Sony Music, que perdieron tras la revisión mil millones y 851 millones de visitas, respectivamente.

En el caso de Garmendia, quien no respondió los email enviados por La Tercera, su mayor defensa hasta ahora es que, de haber usado algún bot, el sistema de auditoría de YouTube lo habría detectado.

Twitter es otra red que se ve afectada por estos programas Lo complejo es que es difícil diferenciar a un usuario inactivo, de uno falso.

vía Cómo funcionan los programas que aumentan los seguidores en la red | Tendencias | LA TERCERA.

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Las mismas trampas de siempre, por los mismos tramposos de siempre…

YouTube rebaja de manera drástica más de dos mil millones de visualizaciones de vídeo de las cuentas de canales de discográficas como Universal y Sony/BMG, indicando que se debe a un “enforcement of our viewcount policy”. Según The Daily Dot, todo indica que las discográficas han sido pilladas utilizando esquemas black hat de incremento artificial del número de visualizaciones, mediante el uso de bots y prácticas similares. Básicamente, haciendo lo que han hecho durante toda su historia: intentar manipular artificialmente los gustos del público.

YouTube

Durante muchos años, las discográficas habrían jugado a controlar los dos lados del embudo: por un lado, tomaban las decisiones de a qué artistas promocionar en función no de su calidad, sino de su potencial comercial. Por otro, manipulaban los gustos del público para así controlar el mercado, influenciando a las radios comerciales para que machacasen convenientemente determinados temas, primero mediante esquemas de pago directo (payola) y, cuando esta práctica fue declarada ilegal y las cuatro discográficas más importantes multadas con varias decenas de millones de dólares en 2005, mediante otro tipo de propuestas y canales sesgados similares. La frase del fiscal general del estado de Nueva York, Eliot Spitzer, dejaba lugar a muy pocas dudas:

“muestra que, contrariamente a las expectativas de los oyentes, el tiempo de emisión de los artistas está determinado por los pagos a las estaciones de radio y sus ejecutivos, y no por sus méritos artísticos”

Trasladados muy a su pesar a la era digital, parece más que razonable pensar que los ejecutivos de las grandes discográficas sigan intentando hacer lo mismo que hacían anteriormente en el mundo analógico: manipular los gustos comprando visualizaciones falsas para situar sus vídeos como “los más vistos en YouTube”, como quien sitúa una canción en lo más alto de las listas de éxitos. A perro viejo es difícil enseñarle nuevos trucos.

¿Problema? En la web, todo queda recogido en algún fichero log. La cuenta de visualizaciones de un vídeo, por su naturaleza directamente acumulativa, no puede bajar en ningún caso de manera natural. Que de un día para otro del canal de Universal desaparezcan más de mil millones de visualizaciones, el de Sony/BMG descienda 850 millones, y el de RCA pierda 159 millones puede calificarse, como mínimo, de inusual, de evidencia de que “algo está podrido en el estado de Dinamarca“. A la espera de confirmaciones, si es que llega a haberlas, las hipótesis que se aventuran no pintan nada bien.

BuscaBolos vía Las mismas trampas de siempre, por los mismos tramposos de siempre » El Blog de Enrique Dans.